3 de ene. de 2012

Primeras veces


He tenido la suerte de participar en el desarrollo de un proyecto de arquitectura desde casi todos los lados del mostrador.

He estado en estudio de proyecto, en Dirección de Obra pura, en Gerenciamiento de obra y en la empresa constructora.

Con el tiempo descubrí que, haga lo que haga relacionado con mi profesión, tengo que tener contacto con la obra. Y el motivo principal es que me encanta resolver problemas nuevos, o poner ideas nuevas para resolver problemas viejos. Si algo caracteriza a la obra es que uno nunca sabe qué va a pasar cinco minutos más tarde.

Y me encanta.

Este año estuve sobrevolando varias obras y en cada una de ellas encontré algún aspecto en el que tuvimos que improvisar. Este es el resumen:

* En un terreno en La Paloma la napa freática estaba 40 cm por debajo del nivel de acceso. Había que hacer pozos para piscina, tanque de drenaje, sala de bombas, etc.
Basados en la idea de los cilindros de hormigón que se entierran en las casas de balneario para hacer pozos negros, fabricamos poliedros de hormigón sobre el nivel de tierra y después metimos gente adentro con palas, botas y bomba para hacerlos bajar. Por último llenamos el piso de hormigón y conseguimos tener una caja hermética de hormigón rodeada de agua. De haber tratado de hacerlo excavando primero, el arrastre de la arena por la napa aumentaba los pozos a un área tres veces mayor y descalzaba los pilotes. Tip: apuntalar las paredes mientras baja, porque el empuje del terreno deforma y rompe el hormigón en luces grandes.

* En una obra de Punta del Este teníamos que hacer muro guía para la posterior ejecución de muro colado. Aunque la empresa especializada nos dijo que era imposible, prefabricamos las piezas y ganamos velocidad. Ahora sabemos que se puede.

* En otra obra en Punta del Este llenamos una losa de 40 cm de espesor, maciza. Hubo que echar un día los primeros 20 cm y al día siguiente los restantes. En el medio de una demanda de hormigón inusual en el mercado y con los proveedores saturados, la previsión de llenado no contemplaba dos días con bomba, pero lo logramos.

* En Colonia y La Paloma hicimos toda la estructura de hormigón de sendos edificios de 5 pisos totalmente a mano, por no haber hormigón premezclado. Y quedaron vistos.

* Para un showroom en Punta no había tiempo para contar con energía eléctrica sin usar grupo electrógeno, y tenían un evento en la temporada. Se consiguió con UTE un provisorio temporal, que tienen para eventos como el desfile de Giordano, carísimo pero rápido. Ahora conocemos una solución más para estos casos, nada raros, de empezar tarde.

* Para escaleras compensadas usamos un encofrado rápido hecho con caños de 1/2" galvanizados que adentro llevan una varilla de Ø16 con un ojal en la punta. Se extienden lo necesario y se fijan con clavos en cada punta. Rápido, eficaz, y se recupera todo el encofrado, a diferencia de las tablillas de madera.

* Estamos llenando escaleras que quedan terminadas, echando carpetas alisadas de una sola vez, llenando detrás de muros de contención con suelocemento: en todos los casos bucando la manera de no pasar varias veces por el mismo punto de la obra.

Solo una muestra de todo lo que se puede aprender o inventar en apenas un año.

Cuando alguien dice que algo no se puede, empezamos a pensar. Y a veces le encontramos la vuelta. Ese, es el retorno impagable que tiene nuestra profesión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada